LECTURAS MISAS DE DIFUNTOS
Primera Lectura
Yo sé que está vivo mí Vengador
Lectura del libro de Job 19, 1. 23-27ª
Respondió Job:
¡Ojalá se escribieran mis palabras,
ojalá se grabaran
en cobre,
con cincel de hierro y en plomo
se escribieran para siempre en la roca!
«Yo sé que está vivo mi
Vengador
Y que al final se alzará
sobre el polvo:
después que me arranquen la piel,
ya sin carne, veré a Dios;
yo mismo lo veré, y no otro,
mis propios ojos lo verán.»
¡Desfallezco de ansías en
mi pecho!
Palabra de Dios. [Salmo]
Los recibió como sacrificio de holocausto
El texto entre [
] puede suprimirse por razones pastorales.
Lectura del libro de la Sabiduría 3, 1-9
La vida de los justos está
en manos de Dios
y no los tocará el tormento.
La gente insensata pensaba
que morían,
consideraba su tránsito como una desgracia,
su partida de entre nosotros, como una destrucción;
pero ellos están en paz.
La gente pensaba que eran
castigados,
Pero ellos esperaban
seguros la inmortalidad.
Sufrieron un poco,
recibirán grandes favores,
porque Dios los puso a prueba,
y los halló dignos de sí:
los probó como oro en crisol,
los recibió como sacrificio de holocausto.
[El día de la cuenta
resplandecerán ellos
Como chispas que prenden
por un cañaveral.
Gobernarán naciones,
someterán pueblos,
y su Señor reinará eternamente.
Los que en él confían
conocerán la verdad
ylos fieles
permanecerán con él en el amor,
porque sus elegidos encontrarán gracia y misericordia.]
Palabra de Dios. [Salmo]
Aniquilará la muerte para siempre
Lectura del Profeta Isaías 25, 6a. 7-9
En aquel día, preparará el
Señor de los Ejércitos,
Para todos los pueblos, en
este monte,
Un festín de manjares
suculentos.
Y arrancará en este monte
El velo que cubre a todos
los pueblos,
El paño que tapa a todas
las naciones.
Aniquilará la muerte para
siempre.
El Señor Dios enjugará
Las lágrimas de todos los
rostros,
y el oprobio de su pueblo
lo alejará de todo el país.
–Lo ha dicho el Señor.
Aquel día se dirá:
Aquí está nuestro Dios,
De quien esperábamos que
nos salvara;
celebremos y gocemos con su salvación.
Palabra de Dios. [Salmo]
Sal 26, 1. 4. 7 y 8b y 9a.
13-14
R. El Señor es mi luz y mi
salvación.
O bien:
Espero gozar de la dicha del Señor en el país de la
vida.
Credo vidére bona in terra viventium
El Señor es mi luz y mi salvación,
¿a
quién temeré?
El Señor es la defensa de
mi vida,
¿quién
me hará temblar?
Espero gozar de la dicha del Señor en el
país de la vida.
Credo vidére bona in terra viventium
Una cosa pido al Señor,
eso buscaré:
habitaré en la casa del Señor
por los días de mi vida;
gozar de la dulzura del Señor
contemplando su templo.
Espero gozar de la dicha del Señor en el
país de la vida.
Credo vidére bona in terra viventium
Escúchame, Señor, que te
llamo,
ten piedad, respóndeme.
–Tu rostro buscaré, Señor,
no me escondas tu rostro.
Espero gozar de la dicha del Señor en el
país de la vida.
Credo vidére bona in terra viventium
Espero gozar de la dicha
del Señor
en el país de la vida.
–Espera en el Señor, sé
valiente,
ten ánimo, espera en el Señor.
Espero gozar de la dicha del Señor en el
país de la vida.
Credo vidére bona in terra viventium
[Segunda lectura] [Aleluya]
Sal 114, 5. 6; 115, 10-11.
15-16ac
R. Caminaré en presencia del Señor, en el país de la vida.
Ambulabo coram Dómino in regione viventium
El Señor es benigno y
justo,
nuestro Dios es compasivo.
Caminaré en presencia del Señor,
en el país de la vida.
Ambulabo coram Dómino in regione viventium
El Señor guarda a los
sencillos:
estando yo sin fuerzas me salvó.
Caminaré en presencia del Señor,
en el país de la vida.
Ambulabo coram Dómino in regione viventium
Tenía fe, aun cuando dije:
«qué
desgraciado soy».
Yo decía en mi apuro:
«Los hombres son unos
mentirosos.»
Caminaré en presencia del Señor,
en el país de la vida.
Ambulabo coram Dómino in regione viventium
Mucho le cuesta al Señor
la muerte de sus fieles.
Señor, yo soy tu siervo,
rompiste mis cadenas.
Caminaré en presencia del Señor,
en el país de la vida.
Ambulabo coram Dómino in regione viventium
Sal 22, 1-3a. 3b-4. 5. 6
R. El Señor es mi pastor, nada me falta.
Dóminus pascit me, et nihil
mihi déerit
El Señor es mi pastor,
nada me falta:
en verdes praderas me hace recostar;
me conduce hacia fuentes tranquilas
y repara mis fuerzas.
R. El Señor es mi pastor, nada me falta.
Dóminus pascit me, et nihil
mihi déerit
Me guía por el sendero
justo,
por el honor de su nombre.
Aunque camine por cañadas
oscuras,
nada temo, porque tú vas conmigo:
tu vara y tu cayado me sosiegan.
R. El Señor es mi pastor, nada me falta.
Dóminus pascit me, et nihil
mihi déerit
Preparas una mesa ante mí
enfrente de mis enemigos;
me unges la cabeza con perfume,
y mi copa rebosa.
R. El Señor es mi pastor, nada me falta.
Dóminus pascit me, et nihil
mihi déerit
Tu bondad y tu misericordia
me acompañan
todos los días de mi vida,
y habitaré en la casa del Señor
por años sin término.
R. El Señor es mi pastor, nada me falta.
Dóminus pascit me, et nihil
mihi déerit
[Romanos]
[Corintios] [San Juan]
¿Quién podrá apartarnos del amor de Cristo?
Lectura de la carta del Apóstol San Pablo a los
Romanos 8, 31b-35. 37-39
Hermanos:
Si Dios está con nosotros,
¿quién estará contra nosotros?
El que no perdonó a su
propio Hijo,
Sino que lo entregó a la
muerte por nosotros,
¿cómo
no nos dará todo con él?
¿Quién acusará a los
elegidos de Dios?
Dios es el que justifica.
¿Quién condenará?
¿Será acaso Cristo que murió,
Más aún, resucitó y está a
la derecha de Dios,
Y que intercede por
nosotros?
¿Quién podrá apartarnos
del amor de Cristo?;
¿la
aflicción?, ¿la angustia?, ¿la persecución?, ¿el hambre?,
¿la
desnudez?, ¿el peligro?, ¿la espada?
Pero en todo esto vencemos
fácilmente por aquél que nos ha amado. Pues estoy convencido de que ni muerte,
ni vida, ni ángeles, ni principados, ni presente, ni futuro, ni potencias, ni
altura, ni profundidad, ni criatura alguna, podrá apartarnos del amor de Dios
manifestado en Cristo Jesús, Señor nuestro.
Palabra de Dios.
Por Cristo todos volverán a la vida
El texto entre [
] puede suprimirse por razones pastorales.
Lectura de la primera carta del Apóstol San Pablo a
los Corintios 15, 20-24a. 25-28
Hermanos:
Cristo ha resucitado,
primicia de todos los que han muerto.
Si por un hombre vino la
muerte,
por un hombre ha venido la resurrección.
Si por Adán murieron todos,
Por Cristo todos volverán
a la vida.
Pero cada uno en su
puesto:
primero Cristo, como primicia,
después, cuando él vuelva, todos los cristianos,
[después
los últimos,
cuando Cristo devuelva a Dios Padre su reino.
Cristo tiene que reinar
hasta que Dios «haga de sus enemigos estrado de sus
pies».
–El último enemigo
aniquilado será la muerte–.
Porque dice la Escritura:
«Dios ha sometido todo
bajo sus pies»,
y al decir que lo ha sometido todo,
es evidente que excluye al que lo ha sometido todo.
Al final, cuando todo esté
sometido,
entonces también el Hijo se someterá a Dios,
al que se lo había sometido todo.
Y así Dios lo será todo
para todos.]
Palabra de Dios.
Le veremos tal cual es
Lectura de la primera carta del Apóstol San Juan 3,
1-2
Queridos hermanos:
Mirad qué amor nos ha
tenido el Padre
Para llamarnos hijos de
Dios,
Pues ¡lo somos!
El mundo no nos conoce
porque no le conoció a él.
Queridos:
ahora somos hijos de Dios
y aún no se ha manifestado lo que seremos.
Sabemos que, cuando se manifieste,
seremos semejantes a él,
porque le veremos tal cual es.
Palabra de Dios.
Jn 3, 16
IV
Esta es la voluntad de mi Padre: que no pierda nada
de lo que me dio, sino que lo resucite en el último día.
Haec est voluntas Patris
mei, ut ovnis qui credit in me hábeat vitam aeternam,
et ego resuscitabo eum in novíssimo die, dicit Dóminus
EVANGELIO
Has escondido estas cosas a los sabios y se las has
revelado a la gente sencilla
+ Lectura del santo Evangelio según San Mateo 11,
25-30
En aquel tiempo, Jesús
exclamó:
–Te doy gracias, Padre,
Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y
entendidos, y se las has revelado a la gente sencilla. Sí, Padre, así te ha
parecido mejor. Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce al Hijo más
que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se
lo quiera revelar.
Venid a mí todos los que
estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de
mi, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis
vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera.
Palabra del Señor. [Misa]
Hoy estarás conmigo en el Paraíso
+ Lectura del santo Evangelio según San Lucas 23,
33. 39-43
Cuando llegaron al lugar
llamado «La Calavera», crucificaron allí a Jesús y a los malhechores, uno a la
derecha y otro a la izquierda.
Uno de los malhechores
crucificados lo insultaba diciendo: –¿No eres tú el
Mesías? Sálvate a ti mismo y a nosotros.
Pero el otro le increpaba:
–¿Ni siquiera temes tú a Dios, estando en el mismo
suplicio? Y lo nuestro es justo, porque recibimos el pago de lo que hicimos; en
cambio, éste no ha faltado en nada.
Y decía:
–Jesús, acuérdate de mí
cuando llegues a tu Reino.
Jesús le respondió:
–Te lo aseguro: hoy
estarás conmigo en el Paraíso.
Palabra del Señor. [Misa]
En la casa de mi Padre hay muchas estancias
+ Lectura del santo Evangelio según San Juan 14,
1-6
En aquel tiempo, dijo
Jesús a sus discípulos:
–No perdáis la calma:
creed en Dios y creed también en mí.
En la casa de mi Padre hay
muchas estancias, y me voy a prepararos sitio. Cuando vaya y os prepare sitio,
volveré y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo, estéis también vosotros.
Y adonde yo voy, ya sabéis el camino.
Tomás le dice:
–Señor, no sabemos adónde
vas, ¿cómo podemos saber el camino?
Jesús le responde:
–Yo soy el camino, y la
verdad, y
Palabra del Señor. [Misa]